Can Masdeu

Can Masdeu es una antigua leprosería okupada que se encuentra en la solana de la sierra de Collserola. El proyecto inició su andadura en diciembre de 2001 y resistió un intento de desalojo en abril de 2002. Sin embargo, la casa está aún bajo amenaza de desalojo, ya que tras un largo proceso judicial, en febrero de 2005 se dictó sentencia en el juicio civil interpuesto por la Fundación Hospital de Sant Pau, propietaria de la finca y gestionada por la Generalitat de Catalunya, el Ajuntament de Barcelona y el Arzobispado.

Cuando Can Masdeu fue okupada, la masía estaba seriamente deteriorada y su tejado amenazaba ruina. Con el tiempo y el trabajo de mucha gente, hoy alberga una vivienda más que digna para unas 30 personas, así como un concurrido centro social.

Mas allá del edificio, es todo el valle el que ha sido recuperado para su uso agroecológico, des del centenario sistema de aprovisionamiento de aguas a las tierras de cultivo, proporcionando así el sustrato para la germinación de formas vida alternativas. Los proyectos que actualmente dan vida al valle son los Huertos Comunitarios y sus parcelas de huerta ecológica; el Punt de Interacció de Collserola (PIC), con su RurBar y los talleres de domingo; las visitas de Educación Agroecológica; así como los recursos de la Oficina Rurbana y los Grupos de Aprendizaje Colectivo (GAC’s).

Muchas otras actividades las desarrollamos mas allá del valle, en actividades en defensa de Collserola, acciones contra la guerra global, manifestaciones por una vivienda digna, campañas críticas con el modelo agroindustrial, defensa de espacios liberados, protestas anti-G8 o UE, boicot a multinacionales… cocinando en comidas populares y especialmente participando en la vida reivindicativa i cultural de los barrios vecinos.

En los huertos de la casa se cultiva la mayoría de los vegetales que comemos, que se complementan con los huevos de las gallinas, el pan de la panaderia, los intercanvios con campesinos de otras comarcas y la comida seca que compramos a cooperativas ecológicas. Nos movemos sobretodo en bicis montadas en el taller y un par de vehiculos comunitarios. Disfrutamos de lavabos compostables, ducha con agua calentada en colectores solares, agua de los manantiales que luegos depuramos biológicamente, un complejo sistema de recuperación y reciclaje de residuos propios y urbanos, y todo tipo de inventos, sistemas organizativos y métodos de producción pensados para reducir nuestro impacto social y ecológico, aplicando para ello principios de permacultura, sentido común, espíritu libertario y grandes dosis de ensayo y error.